La ciencia ha demostrado que el dormir
es una actividad necesaria para el ser humano. Tanto es así que la
falta y la privación del sueño repercuten en nuestra vida de forma negativa.
En el anciano el tiempo de sueño nocturno se modifica
significamente respecto a su patrón habitual. Los cambios biológicos, sociales
y cognitivos presentes en el ser humano en el proceso de envejecimiento,
repercuten al descanso nocturno, manifestando dificultad para conciliar el
sueño,escaso tiempo total de sueño, sueño no
reparador, aumento de fatiga, frecuentes despertares y somnolencia diurna.
Hay que señalar que no por ser anciano se debe dormir
peor, sino que la necesidad de horas de descanso puede ir disminuyendo, por lo
que su sueño será distinto a medida que avance en edad. Es de gran importancia
advertir de estos cambios fisiológicos al paciente geriátrico para favorecer la
adaptación a esta posible nueva situación y ayudar con ello a que la afronte de
una manera positiva tendiendo en cuenta nuestros consejos.
Se deberá llevar a cabo una exhaustiva valoración del
anciano: identificar la rutina respecto al patrón de sueño, registrar sistemáticamente
el tipo de medicación que tiene prescrita, así como las patologías mas
significativas, identificar los cambios del entorno que ha tenido en los
periodos recientes a la valoración y descartar trastornos el sueño debido a
causa de una enfermedad concreta.
Posterior a la evaluación, se deberá barajar entre los tres
tipos de intervenciones que el profesional sanitario tiene que tener en cuenta
a la hora de tratar el trastorno del sueño en los pacientes geriátricos:
- Tratamiento farmacológico
- Técnicas psicológicas
- Higiene del sueño
Como profesionales
de la salud que somos, tendremos que respetar y tener en cuenta las necesidades
del paciente de forma individualizada, contemplando siempre a la persona desde
un punto de vista holístico que nos permita actuar de la forma más
personalizada posible (Fernández ,2007).
a) Técnicas psicológicas: musicoterapia, disminución de la
ansiedad, técnicas de relajación, imaginación simple dirigida y terapia de relajación
simple entre otras.
b) Higiene del sueño: orientar pautas de sueño que
correspondan con su patrón original, controlar ingesta de líquidos durante la
noche y recomendar orinar antes de acostarse, aumentar la actividad física airaría,
establecer una rutina de sueño, insistir en proporcionar un entorno adecuado
para el descanso, informar sobre el sueño y el descanso en la etapa de la vejez…

Bibliografía consultada:
- A. Fernández, E. Vázquez. Revista electrónica: Enfermería Global [Revista en internet]. 2007. [Revisado el 4 de Mayo de 2012] ISSN 1695-6141 (17). Disponible en: http://revistas.um.es/eglobal/article/view/205/174
- A. Medina, D.J Feria, G Oscóz. Los conocimientos sobre el sueño y los cuidados enfermeros para un buen descanso. [Artículo en internet]. 2009. [Revisado el 4 de Mayo de 2012]. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1695-61412009000300005&script=sci_arttext
No hay comentarios:
Publicar un comentario